Los Cinco Elementos

Según los antiguos filósofos chinos, el Metal, la Madera, el Agua, el Fuego y la Tierra constituyen los Cinco Elementos fundamentales del Universo. Cada uno de estos elementos ostenta unas características peculiares e influyen notablemente en la idiosincrasia de la gente según nazca bajo uno u otro signo. Si bien cada animal rige un año lunar, los Cinco Elementos abarcan diez años. Cada Elemento reina dos años, uno bajo el signo del Yang y otro bajo el signo del Yin. De este modo se establece el equilibrio, que es primordial en la concepción del mundo de los chinos.

Los Cinco Elementos están estrechamente relacionados entre sí: se transforman unos en otros, se controlan o son controlados, dentro de una evolución dialéctica constante. Una vez conocido el signo que tenemos, es preciso estudiar las relaciones que existen entre los Cinco Elementos para saber en qué año nos van bien las cosas y en qué año nos surgen más problemas.

Las relaciones entre los elementos pueden resumirse de la siguiente forma:

  • El Metal domina la Madera.
  • La Madera domina la Tierra.
  • La Tierra domina el Agua.
  • El Agua domina el Fuego.
  • El Fuego domina el Metal.

Esta ley fundamental que rige las relaciones fundamentales entre los elementos puede ser completada con un escalonamiento de matices que caracterizan nuestro encuentro con otros elementos. La tabla siguiente puede indicar tu suerte e infortunio en los años dominados por los distintos elementos:

Tu elemento Fuerte rechazo Rechazo Armonía Éxito y buena suerte
Metal Fuego Tierra Metal Madera y Agua
Madera Metal Fuego Madera Tierra y Agua
Agua Tierra Metal Agua Fuego y Madera
Fuego Agua Tierra Fuego Madera y Metal
Tierra Madera Fuego Tierra Metal y Agua

De este modo, sabiendo cuáles son nuestros años problemáticos, podemos prepararnos para enfrentar cosas desagradables o comprender la infructuosidad de nuestros esfuerzos. Son años que requieren de nosotros mayor cautela en la actuación y el comportamiento, siendo necesario pensar en las consecuencias de nuestras decisiones. Evita cualquier exceso e imprudencia. Es recomendable no iniciar nuevos negocios ni concebir proyectos importantes. En cambio, en los años que tu elemento predomina sobre los otros, se te presentan múltiples oportunidades para tu desarrollo y tu futuro. No las desaproveches. Son tus años de oro. Emprende algo que siempre deseabas hacer y que no lo has hecho hasta ahora. Tendrás suerte porque tu elemento te ampara y te apoya. Existen muchos factores y casualidades que determinan al final tu profesión. Sin embargo, desde que naces, estás predeterminado a inclinarte a ciertas profesiones en las que tu elemento te ayudará a alcanzar el éxito.

Al igual que las relaciones entre el Yin y el Yang, los Cinco Elementos forman una cadena de dependencia y control mutuo. No existe ningún elemento que sea el más fuerte, como tampoco hay uno que sea el más débil. Un elemento es fuerte en el sentido de que puede controlar al otro, pero es débil porque puede ser controlado por otro. La coexistencia de estos elementos básicos permite una complicada y dinámica cadena de vida en el Universo.

El Yin y el Yang, que literalmente significan «negativo» y «positivo», o «nublado» y «soleado», respectivamente, representan el equilibrio correlativo de las dos fuerzas internas de la vida, del movimiento dinámico y de los demás fenómenos naturales. Son dos aspecto opuestos, pero a la vez unificados, de un conjunto indivisible. El Yang significa el nacimiento y el día, mientras que el Yin representa la muerte y la noche. Estos dos elementos antagónicos están en constante evolución y movimiento. Cuando están equilibrados, reina la paz, la salud y el buen tiempo; pero si se rompe su armonía, surge la guerra, la enfermedad y los trastornos climatológicos. Al igual que los imanes, el Yin y el Yang se atraen por los lados opuestos y se rechazan por los lados iguales. De esta manera, si bien el Yin atrae y es atraído por el Yang, rechaza y es rechazado por otro Yin. Lo mismo pasa con el Yang, que rechaza otro signo idéntico.

En la astrología antigua de China, el Yin y el Yang aparecen alternativamente en los años. Esto quiere decir que si este año es Yang, el siguiente será Yin. Y así sucesivamente. El aspecto (positivo o negativo) del año en que nacemos influye en nuestra idiosincrasia: los nacidos bajo la influencia del signo Yang son más dinámicos, emprendedores y dados a la acción; mientras que los nacidos en los años Yin son más calmados, prudentes y proclives a la reflexión. De este modo, los primeros tienen mejores aptitudes para emprender nuevos proyectos, fundar una empresa o iniciar un negocio; los segundos tienden a ser intelectuales y a desempeñar trabajos que requieran más habilidad mental. Ni es bueno ni malo cualquiera de los dos aspectos. Lo único que conviene tener en cuenta es saber nuestra predisposición congénita para organizar mejor nuestra vida.

© 2017. Todos los derechos reservados | http://www.horoscopochinopara2017.com | Contacto | Politica de Privacidad